martes, 3 de julio de 2012

LOS MUERTOS DE SALCEDO: SELLO DE LA IRRESPONSABILIDAD DEL ESTADO (del editorial)

Siempre será motivo de interrogantes el hecho de que el Gobierno sea tan poco diligente cuando del respeto a la vida se trata, consagrado en nuestra Constitución de la República, desde la concepción en el vientre materno, según el artículo 37, que tanto debate desató entre la hiper-hipocresía católica y sus aduladores diputados y demás bufones del circo.
Entonces resulta contradictorio, que el Gobierno, haya esperado que mataran tres personas en Salcedo, la provincia Hermanas Mirabal, para actuar en una situación que estaba advertida, por la forma torpe en que las autoridades encararon las protestas justas de ciudadanos que además de ser maltratados en un Estado guiados por funcionarios corruptos ahora se exponían a perder la vida, se recriminó con armas de guerra, por no callar situaciones que los asalariados públicos no pueden afrontar.
La ineptitud, no podía ser mayor, el senador Luis René Canaán, el gobernador, el alcalde otros funcionarios que no gozo del honor de identificar por sus nombres, cargarán con los muertos de estas protestas, por su incapacidad para buscar una salida a tiempo a una situación que no era peligrosa, claro, si no se hubiese militarizado el pueblo y si no se hubiese ordenado a soldados tirar a matar o me van a decir que los disparos a gente que exigía llevar a la justicia el responsable de la muerte de Héctor Ramón Medina, fueron de manera accidental o que se trató de la iniciativa propia de estos hombres.
Lo que si podemos estar seguro es de que los culpables son los llamados huelguistas, al menos así se leerá en la historia que redacta por el Poder. Salcedo no tiene Policías suficientes para vigilar sus calles, para librar a su gente de la delincuencia, pero si lo tuvo para esta masacre con destacado sello de Estado.

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