sábado, 9 de marzo de 2013

CHÁVEZ MUERTO VALE MÁS QUE EL PAPA (del editorial)

A pesar de que el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, proclamó que estaba aferrado a un Cristo vivo, previo a lo que fue su última intervención en Cuba, en diciembre del 2012, a muchos jerarcas del catolicismo de seguro le habrá llamado la atención porque el tema de la elección de un Papa no ha sido tan difundido como en otras ocasiones. Y de seguro harán algunas confesiones secretas y hasta censurarán a Hugo Chávez, después de muerto, por haberle quitado portadas en la titulación informativa, porque estos “tutumpotes” del rezo y la manipulación no ceden especio, para eso los forman.
No le gustará a los católicos que Chávez, muerto sea centro de atención, mientras los cardenales de las ínfulas doradas esperan en medio de los privilegios que pagan los feligreses del mundo, para entre ellos y sin consultar a los que escuchan el “santo rosario en familia”, elegir en el Vaticano al nuevo pastor que ha de predicar de la igualdad, mientras ellos no los son, o lo que es más claro, predicar de la pobreza, mientras flotan en la abundancia. 
La razón por la que el presidente de Venezuela, muerto llama más la atención que la estupidez de una fumata blanca, que solo es útil para los intereses del Roma blindado, es porque no fue un pastor religioso, que basó su prédica en la mentira, sino que fue político que puso sus ojos y alma en realidades sociales, en la equidad, solidaridad y cambio de vida de la gente. 
Los católicos tienen más de 2, 000 años, hablando de los pobres, su excusa perfecta para vivir como reyes en medio del lujos y la abundancia, y poniendo una hostia en la boca de persona que como ellos bien podría tener un rosario de cuentas pendientes, las cuales ya nadie les cobra, por el solo hecho de haberse confesado con un sacerdote que lo manda a rezar 10 padres nuestro, penalización que él nunca fiscaliza, simplemente porque no le importa, el castigo, sino en castigado. 
La gente sensata sabe que Hugo Rafael Chávez Frías, muerto tiene más significado que la elección de un nuevo Papa y que a muy poco le importa si reconocen de manera oficial a Juana la Papisa. 
La muerte del presidente de Venezuela, habrá causado conmoción interesada también, pero aún así, es una razón social con valor moral, que el mundo no puede obviar, aunque haya millones de Ileana Ros, enseñando en pizarrones de cristal. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario