sábado, 26 de enero de 2013

DUARTE NO SOÑÓ UN PAÍS DE POLÍTICOS LADRONES

MÁXIMO LAUREANO/política.
A los 200 años del natalicio de Juan Pablo Duarte, la propuesta del un cuarto poder municipal, es aún tarea pendiente, para los dominicanos. Es justamente en la celebración del bicentenario del nacimiento del fundador de la patria, que se impone la sensatez y el buen juicio para que a la educación se asigne un presupuesto adecuado. 
No quiero repetir que estamos atrasados como pueblo, tampoco busco alimentar el pesimismo, pero Juan Pablo Daurte, no quiso un país, que a 200 años de su nacimiento esté secuestrado por políticos ladrones, quienes han corrompido la sociedad hasta los huesos y que se han creado su propio sistema de justicia para comprar la inmunidad.
Duarte soñó con una República, con institucionalidad, no con una Red Pública, con impunidad. 
Duarte, no quiso un gobierno corrupto, que permita el enriquecimiento de sus funcionarios, quienes luego se burlan de la justicia y el pueblo y viven entre los lujos que creen heredan o les otorga el Poder. 
El bicentenario de Juan Pablo Duarte, coincide con los cuestionamientos sobre corrupción de un ex presidente, como Leonel Fernández Reyna, que desde el Gobierno  se endiosó y dejó al pueblo sumido en una de las más grandes crisis de la historia política y económica, como consecuencia del despilfarro del erario y su afán de caudillo insaciable.
Mientras los dominicanos y dominicanas más sensatos, celebran el natalicio de Juan Pablo Duarte, el Gobierno, representado por el neoliberal Danilo Medina, teme encarar las acusaciones de corrupción contra el ex presidente, Fernández Reyna, quien se construyó un castillo llamado Funglobe, con recursos que nunca ha explicado y que coinciden con su estadía de 12 años en la administración del Estado. 
Duarte, no pensó en un partido, como el PRD, que desde su fundación en 1939, ha sumado, 10 divisiones de cuadros, productos de las desavenencias grupales y la incapacidad de sus dirigencias para dirimir conflictos. 
Duarte, no quiso una Iglesia Católica, que lo tenga todo a su favor y proteja a los sacerdotes violadores de niños y niñas y que tienen hijos que no reconocen, ni mantienen. 
Duarte, no quiso un sistema empresarial que negocia con los políticos y funcionarios y que se asocia a la Iglesia Católica y otras para actuar como una banda de malhechores en perjuicio del pueblo. 
Duarte, quiso un Juan Bosch, no un Leonel Fernández Reyna. 
Duarte, quiso un José Francisco Pena Gómez, no un Hipólito Mejía y Miguel Vargas Maldonado. 
Duarte, no quiso,  un Joaquín Balaguer, corrupto, corruptor, violador de los derechos humanos, civiles y asesino. 
Duarte, quiso un país donde se escarmentara a los traidores, para no ser víctimas de sus maquinaciones.
Duarte, no quiso un país, en el cual a los 200 años  de su nacimiento  hay analfabetismo.

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