martes, 29 de enero de 2013

Votan y pagan impuestos, pero llevan 30 años esperando por el Gobierno

Máximo Laureano/Acento.com.do
MOCA, provincia Espaillat.-Son dominicanos y dominicanas, pagan impuestos y votan cada vez que se les convoca en nombre del deber para fortalecer la “democracia”. Sin embargo, una vez que han acudido a las urnas de votación, vuelven a quedar sumidos en la miseria y el olvido. Como ha sido desde hace treinta años para las familias del barrio Manuel Rodríguez, una villa miseria de la provincia Espaillat.
Ángela Camilo Reyes, aún conserva en la puerta de su débil casucha dos rótulos de promoción de la pasada campaña electoral de Danilo Medina.
Ángela, residente en el barrio donde se han registrado derrumbes por más de 30 años, conserva la esperanza de que las autoridades se apiaden de quienes viven expuestos al peligro de muerte y los trasladen a un lugar seguro.
Como Ángela Camilo Reyes, decenas de familias viven la misma angustia, y aunque conservan una pequeña esperanza, casi se resigna a la triste realidad de ser pobres en un país de injusticias, exclusiones y grandes desigualdades sociales.
Los derrumbes a orillas del río Moca ya son historia relatada una y otra vez. Pero para desgracia de quienes tienen sus escasas propiedades allí, nunca ha habido un plan serio de las autoridades provinciales ni nacionales para salvar las casas que quedan en pie y evitar la urbanización del área tocada por la corriente de un río que crece en tiempos de lluvias.
Gladys Moronta, madre de dos niñas entre las edades de 5 y 7 años, se rehúsa hablar con los reporteros cuando asoman a su casa. Teme y alega que sus declaraciones a la prensa no han servido de nada. Luego lo piensa unos minutos y se decide narrar lo que ha vivido y el peligro al que se expone.
Su casa, ya agrietada por el movimiento de tierra, sólo la separa del precipicio poco más de un metro. Expresa que si tuviera a donde ir, hace tiempo se hubiese sumado a la larga lista de quienes han tenido que dejar sus viviendas abandonadas para salvar sus vidas y sus escasas pertenencias.
Desde el patio trasero contó a los reporteros de Acento.com.do de las construcciones que ella recuerda se han ido al cauce del río en los últimos años.
Lo que más lamente es que tantos las autoridades locales como las del Gobierno Central hayan usado el tema como instrumento de campaña, para sumar votos, y que no haya una solución definitiva.
“Aquí han venido todos, y nadie nos ayuda. Pero no pierdo la esperanza de que hagan algo por nosotros”, manifestó otra de las residentes en una de las casas afectadas por los derrumbes.
Agregó que lleva 37 años en el lugar y que ha visto hundirse y desaparecer una parte del barrio.
Otros consultados alegan que la situación es usada como trampolín lucrativo para muchos sectores que intervienen en la presunta búsqueda de solución a los derrumbes constantes que se originan.
De orden municipal.

Sobre la situación del barrio Manuel Rodríguez, el encargado de Comunicaciones del Ayuntamiento de Moca, Marino García, dijo que aunque el problema es conocido por las autoridades municipales, no se ha actuado en ese sentido porque se trata de una solución que sobrepasa la capacidad del Gobierno Local.
García agregó en la actual gestión se ha ayudado a la mejoría del barrio con asfaltado de calles y la construcción de un centro comunitario.
Según los datos del empleado municipal, para el año 2013 se invertirán RD$ 9 millones del Presupuesto Participativo, para continuar la construcción de aceras y calles en nueve localidades de Moca.
García dijo que entre 2011 y 2012 el Ayuntamiento mocano invirtió RD$ 15 millones para este tipo de obras en 18 barrios de Moca, incluido el vecindario de Manuel Rodríguez.
De alto riesgo.
En la zona vulnerable del barrio Manuel Rodríguez, en Moca, hay 26 casas con notificación de alto riesgo, según afirmó el director de la Defensa Civil en la provincia Espaillat, Alejandro Sánchez.
Ddijo que a pesar de la microzonificación de riesgos hecha en el lugar, las familias que viven en el barrio se niegan a abandonar las casas, con el alegato de que “no tienen a dónde ir”.
Sánchez relató a Acento.com.do que para solucionar este problema, surgido desde 1979, se han hecho dos proyectos de viviendas que conllevarían el desalojo del área, pero que en ambos casos las casas han ido a manos de políticos y no de los necesitados.
En la zona vulnerable del barrio Manuel Rodríguez, en Moca, hay 26 casas con notificación de alto riesgo, según afirmó el director de la Defensa Civil en la provincia Espaillat, Alejandro Sánchez
El primer proyecto se hizo en López II, en el último Gobierno de Joaquín Balaguer (1994-1996), estas viviendas fueron entregadas por el Gobierno de Leonel Fernández Reyna (1996-2002), pero las viviendas no fueron ocupadas por los afectados, sino por políticos, según explicó Sánchez.
En 2002, el Gobierno de Hipólito Mejía, se construyó lo que se conoce como el Barrio Blanco, eran viviendas sencillas, para los que vivían en la zona de peligro, pero esas casas también quedaron en manos de personas ajenas a la comunidad.
En el Gobierno de Leonel Fernández Reyna, cuyo período de ocho años, cerró el 16 de agosto del 2012, con la entrega del poder a su compañero de partido Danilo Medina, se inauguró un proyecto de viviendas en la comunidad de Guanábano, supuestamente para personas que vivían en zonas con riesgos de derrumbes, pero las familias de Manuel Rodríguez no fuero beneficiadas.
Mientras tanto, en estas viviendas miserables del barrio Manuel Rodríguez, de Moca, viven dominicanos y dominicanas, que pagan impuesto y que en cada certamen electoral son convencidas para que voten por candidatos y partidos de trayectoria harta conocida.


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